esquema-instalacion-climatizada

Las calderas de condensación aprovechan el calor acumulado en los humos, el cual se libera en el cambio de fase obteniendo un rendimiento instantáneo superior al 100%. A continuación te damos algunos consejos útiles:

    Los quemadores modulantes regulan la mezcla de aire y combustible continuamente, por lo que pueden trabajar con rendimientos elevados a distintas potencias mejorando el rendimiento estacional e instantáneo.

    Un exceso de aire en la combustión causa pérdidas energéticas. Por eso, si ajustas la cantidad de oxígeno utilizado se generarán ahorros entre el 5 y 10%.

    La purga óptima se determina en función de la caldera, la presión de operación, y la calidad del agua. Puede producirte ahorros del 2%

    Introduciendo aire exterior, cuando las condiciones ambientales sean favorables se reducen los consumos de refrigeración. Es un sistema muy utilizado en salas de procesamiento de datos (CPD) y produce ahorros de hasta el 18%.

    Te permitirá, entre otras cosas, ajustar el horario a la ocupación. De este modo conseguirás un rendimiento óptimo y más real.

    Esto te permite que en cada momento se impulse el caudal de agua necesario para hacer frente a la demanda, consiguiendo ahorros eléctricos y térmicos. Los ahorros pueden llegar a ser del 30%.

    Utilizando un intercambiador se aprovecha parte del calor que se perdería con el aire de extracción. Es obligatorio en edificios de nueva construcción y a algunas instalaciones térmicas que se reformen. Los ahorros obtenidos en climatización pueden alcanzar el 20%